En otras palabras: hola a todos :)
Pues como lo prometí nuevamente estoy aquí relatándoles mis vivencias diarias para que puedan disfrutar con ellas tanto como yo lo he hecho.
Nota sobre el 26 de enero. En mi último relato quede de platicarles algo sobre mi decisión de pasar mis primeras vacaciones de la maestría en Suiza. La verdad es que fue gracias a una afortunada conversación por facebook en la mañana del jueves. Dado a que generalmente a esa hora son pocos mis contactos de facebook activos antes de las 3 o 4 de la tarde de acá -porque objetivamente es cuando ya están despiertos. Por eso llamó mi atención la ver que alguno de mis contactos tuviera actividad a eso de la 1 de aquí. El contacto activo era Alan, hijo de la mejor amiga de mi mamá, quien actualmente vive en Lausana. Feliz por haber encontrado alguien a quien enviarle un mensaje sin despertar ni molestar a imprudentes horas de la mañana decidí ponerle un saludo. Este saludo derivó en una pequeña conversación que terminó en una invitación que yo prometí considerar.
Después del Cinabbon, regresar y mucho estudiar mi cerebro necesitaba autistearse con alguna cosa, así que me distraje buscando vuelos a Ginebra. Resulta que son tentadoramente baratos. Así que después de unos pequeños cálculos me decidí, le mandé un mensaje a Alan para preguntarle si tenía algún conflicto con la fecha y como me dijo que no hay ningún problema puedo tranquilamente planear mis vacaciones. Ahora solo me faltan 2 cosas básicas para poder hacerlo: 1 comprar el boleto y 2 pedir la carta de vacaciones a la universidad. Otra cosa burocrática molesta de este país. Todos los estudiantes extranjeros no residentes de la Unión Europea deben solicitar una carta de vacaciones que avalúe que tienen permiso de su institución educativa para abandonar el país y esto un número limitado de veces. Hay que hacerlo aún cuando lo único que quieras es pasar un fin de semana en París. Fuera de ese par de pasos faltantes oficialmente mis primeras vacaciones europeas serán en Lausana.
28 de enero, viernes. Sorprendentemente me desperté temprano, a eso de las 9.30-10, saludé a Eu y le pregunté si había resuelto su duda existencial sobre la especialización. Aquí entra una gran disculpa por una importante omisión del día anterior. El jueves amanecimos con un correo de la universidad en el que nos apremiaban para elegir camino de especialidad antes del viernes a las 4 de la tarde. Aunque yo todavía tenía mis dudas una pequeña consulta del tema con mi papá y con Tony me ayudo a decantar mis opciones y elegir. Mi especialidad será en fusiones y adquisiciones. Creo que es una opción prometedora, novedosa e interesante que puede muy bien cubrir mis expectativas y adecuarse a mi forma de ser.
Sin embargo para Eu la cosa no fue tan sencilla, paso prácticamente todo el jueves tratando de poner en orden sus ideas. Estaba indecisa entre 3 opciones y ni papelitos, ni monedas, ni dados parecían ayudarle. Curiosamente todas las opciones anteriores siempre apuntaban en la misma dirección: finanzas y contabilidad corporativa, pero yo creo que realmente no le interesaba en lo absoluto porque a pesar de que el dios Azar le señaló ese camino muchas pero muchas veces ella volvía a quejarse e intentar de nuevo. Cuando en la mañana le pregunté en que había concluido su consulta con la almohada me contesto que después de mucho darle vueltas, al final optó por la especialidad en fusiones y adquisiciones al igual que yo, así que sera mi compañera de especialidad también. El resto del día fue muy tranquilo. No salimos a ningún lado y el día consistió básicamente en hacer tarea y por mi parte enfocarme un poco a ayudar a Tony a evaluar prospectos editoriales para su libro.
Sábado 29 de enero: Levantarnos temprano, arreglarnos, desayunar, quejarnos por haber accedido a reunirnos con todos tan temprano. La verdad sea dicha, nuestra falta de ganas hizo que saliéramos algo más tarde de lo hubiéramos debido para alcanzar a todos a la hora pactada. En el camino nos dimos cuenta de que no habíamos recibido ni llamadas ni nada por el estilo de nuestros compañeros. Tratamos de comunicarnos con ellos infructuosamente y cuando por fin contesto alguien -Rami- nos enteramos que el asunto se había cancelado. Justo cuando estábamos llegando a la estación y pensar que ya habíamos caminado con las mochilas hasta allá.
Considerando que ya habíamos despertado temprano y cargado con las mochilas decidimos que no íbamos a cancelar nuestro plan de estudiar solo por eso. Como elemento de apoyo al estudio habíamos acordado buscar bibliografía en alguna biblioteca que no fuera la de la universidad, ya que esta no es muy grande y no tiene ejemplares para todos los alumnos. Yo sabía que la biblioteca pública de Southfields esta como a 3 minutos de la estación por lo que le dije a Eu que buscáramos ahí primero. El lugar esta fenomenal, no es muy grande, pero tiene algo de acogedor. Tiene libros de muchísimas cosas y varias actividades. Realmente es un lugar donde entras, buscas algún libro que te agrade o interese y encuentras un lugar para sentarte a leer o a trabajar. Además, ¡tiene una sección de manga y comics! Había cosas muy interesantes, una sección de repostería, novelas actuales, clásicos, los libros de Gossip Girl que me recordaron a Ate, una sección completa de como hacer cv's y prepararse para entrevistas de trabajo y varias cosas más. Tristemente la sección de contabilidad estaba algo pobre (no los culpo, el tema no es divertido), así que decidimos ir a buscar otra biblioteca. Nos subimos al metro y nos pusimos a pensar. En eso se nos ocurrió que podríamos ir a ver a un lugar en donde seguramente no nos quejaríamos por falta de libros. Una de las bibliotecas mas grandes del mundo: La biblitoteca británica. Nos encaminamos hacia Kings Cross y St. Pancras para visitar la sede principal.
Llegamos pero tristemente no pudimos sacar un pase de lectura porque nos pedían comprobante de domicilio que por supuesto no cargábamos. Aunque no poder entrar a las salas de lectura y estudiar todo parecía indicar que no era el día indicado para hacerlo. Antes de partir visitamos el área de tesoros de la biblioteca. Para mi fue como entrar al paraíso. Todo empezó con la colección filatélica (estampillas), ya se porque el mundo las ama: ¡¡¡son pequeños billetitos adheribles!!! Estaba muy padre, son montones y montones de estampillas. Por supuesto que busque alguna de México y sólo encontré 3. De estas 2 pertenecían a la serie del primer correo aéreo México-Pachuca. La tercera tenía una historia que me llamó mucho la atención. He intentado encontrar más datos al respecto pero todo ha sido en balde. En fin la estampilla estaba en un sobre que pertenecía al primer correo aéreo Guadalajara-Nayarit. Sin embargo aparentemente nunca llego a su destino. Según lo que contaba la placa salieron 5 aviones de Guadalajara a Nayarit, mas un huracán azoto la ciudad y causo grandes desastres. Únicamente uno de los aviones llego a tiempo y había perdido el correo. Los otros llegaron tarde y en muy mal estado. Después de esto aparentemente fueron tantos los gastos para arreglar la ciudad que la línea de correo aéreo se suspendió definitivamente. Con la vista de esta última estampilla entre a la sección del tesoro... y que tesoro!!!
Entré a una sala dedicada a libros antiguos e históricos. BELLISIMO. IMPRESIONANTE. ASOMBROSO, un lugar para dejar sin palabras a cualquier amante de los libros. Manuscritos milenarios y de autores famosos e incluso servilletas y pedazos de papel en los que los Beatles escribieron sus canciones. Libros sagrados de todas las religiones. Pergaminos asíaticos, taoistas, hindús, preciosas ediciones del Corán, la biblia en arameo y en griego. Algunos de estos trabajados sobre papel y recubiertos de letras de oro y plata sobre fondos ocre e índigo. Mapas antiguos. La Carta Magna británica de 1215, el misal de Sherborne, manuscrito e ilustrado a mano por monjes medievales, pesa más de 82 kgs y mide casi un metro de largo.
Luego, junto a esa belleza varios libros de horas. De hecho cuando estaba viendo los libros de las horas en la sección de manuscritos iluminados europeos casi muero de risa. El lugar como podrán imaginar es de lo más serio del mundo: seriedad de museo + silencio de biblioteca. Pues bien mientras leia sobre la historia de los pequeños manuscritos que tenía delante, aprendí que este tipo de libritos eran altamente populares entre damas y caballeros acomodados y que solían estar ilustrados de manera personalizada para cada poseedor. Estas ilustraciones decían mucho de la personalidad y linaje de sus dueños. Pues bien, imaginense que de repente ves que uno de ellos decía que tenía un escudo de armas que a la fecha no se ha podido identificar pero que muestra un tema gracioso que podría parecer impropio de un texto sagrado, pero que probablemente sirvió para que el dueño o la dueña pudiera memorizar bien el pasaje. Por supuesto que me fije bien en las ilustraciones. Los otros libros de las horas tenían imagenes de santos, de la Virgen y el niño, pasajes de la Biblia y demás temas sacros preciosamente decorados con colores intensos y brillantes dorados. El librito de dueño desconocido tenía la siguiente ilustración: Un ratoncito apuntando una catapulta con rocas hacia una torre en donde esta parado un gato mientras que otros ratoncitos intentan subir a la torre y tirarlo. Imaginense darse cuenta de semejante ilustración ridícula en un libro ilustrado a mano por un monje por ahí entre los años 1320 y 1330 rodeada de personas muy serias que ven atentamente libros muy serios. No les miento si les digo que tuve que morderme la lengua para no soltar la carcajada.
Salir de esa hermosa sala fue casi doloroso, pero después de tanta información en mi cerebro el gazpacho metafísico era colosal. Le mande un mensaje a Eu y me dijo que a ella le había dado gazpacho hacía unos 20 min y que me esperaba en las mesitas de la terraza. Nos sentamos ahí un rato y mientras estábamos ahí recibí una petición de lo más extraña. Se me acerco una chava, mas bien una mujer joven (veintialtos-treintaibajos) que me pidió que abriera una página de un libro del Quijote que traía en la mano al azar, con la única condición de que esa página no estuviera rayada. Me llevo varios intentos, porque aparentemente ya estaba todo tachado el libro, pero cuando lo conseguí me pidió que leyera la página y seleccionara la frase que más me gustara de ella. Me tomó una foto mientras leía, escribió la frase que elegí en un cuaderno, rayo todo el resto de la hoja, me agradeció y se levantó y fue a otra mesa a hacer lo mismo. La verdad es que me intriga que clase de trabajo es ese ¿"Resumen del Quijote de la Mancha a través de los ojos de 500 desconocidos"? Vimos una exposición de Dickens, el espiritismo, magnetismo animal y la época victoriana y regresamos a casa.
Domingo 30 de enero. Hoy nos despertamos relativamente temprano, nos arreglamos y desayunamos con calma y como quedamos la semana pasada regresamos a National Gallery para seguir viendo el museo. Llegamos y Trafalgar Square estaba a reventar. ¡Feliz año nuevo a todos! Especialmente a los dragones como yo en nuestro año.
Entramos a la Galería y Eu quiso recorrer al revés el periodoo que nos faltaba (1700-1900), por lo que empezamos por los impresionistas. Yo no pasé de la tercera sala. Anotando como esta vez captaron mi atención Degas, Renoir, Pizarro y Monet me tope con un señor que estaba pintando a partir de un Cezanne. Tomé valor y le dije que me gustaba su técnica. A partir de ahí el amable viejito irlandés, Peter Bell, y yo pasamos la siguiente hora y media platicando de pintura, técnica e impresionistas. Una clase de dibujo gratis en un museo. De hecho me dió su tarjeta por si quiero tomar una clase, pero es hasta Surrey entonces no creo ir. Aun así, me animo a que consiga un banquito como el, mis lapices y mis pinturas, elija una pintura y la copie. Cosa que muy probablemente haré. Estuvo super agradable. Terminando mi "clase" llame a Eu y nos vimos en la salida. La pobre había terminado con gazpacho una vez más.
A la salida nos quedamos viendo un rato varias presentaciones del festejo de año nuevo, pero como el frío empezó a ponerse feo Eu me pidió que nos regresáramos y eso hicimos. Probablemente yo hubiera podido quedarme hasta el final pero tampoco me quejo. Ya de regreso por casa quisimos ir a Southside a comprar algunas cosas de super, pero cuando llegamos (5.15) ¡Ya estaba todo cerrado! Yo estaba cansada, helada y con mucha hambre, Eu estaba igual por lo que decidí invitarnos a comer una rica hamburguesa en un restaurante del mall. Comimos delicioso, algo así como el triple de nuestras comidas últimamente, pero lo valió.
Esas fueron pues mis patoaventuras del fin de semana. Espero que les hayan agradado.
Sin mas por el momento les agradezco su amable atención y me despido con un afectuoso saludo,
Besos,
Lau