miércoles, 18 de enero de 2012

Los amigos pueden sembrarse en todo el mundo, si la cosecha da frutos al final la distancia no impedirá que el cariño se conserve.

El título de esta crónica se refiere en la primera parte a lo que les voy a contar pero en la segunda a todos ustedes a quienes dedico estas crónicas con tanto cariño.

Antes de comenzar a leer quiero que reciban el siguiente consejo de mi parte: NO DEJEN PARA MAÑANA LO QUE PUEDEN HACER HOY. Esa lección la aprendí porque postergando la escritura de esta crónica la cosa se volvió más complicada cada día que paso.  De hecho para evitarme este asunto y porque esta crónica se volvió un poco extensa he decidido que las crónicas serán 1 o 2 por semana y en cualquier caso las enviaré los jueves (empezando no mañana, sino el próximo) y/o los domingos. Esta decisión hará que yo no vuelva a dejar tanto tiempo pasar lo que me complica a mí la vida y a ustedes los deja leyendo una crónica algo larga pero espero que aun así la lean y la disfruten.

Viernes 13 de enero.- El día comenzó tranquilo. Me levanté temprano y después de un desayuno ligero salimos perfectamente a tiempo para la inducción. Como llegamos algo temprano nos dio tiempo de platicar con nuestro compañero de banca. Benito López, mexicano. Benito es un chavo realmente agradable y lleva aquí 9 años porque estudió una licenciatura en Ciencias Políticas en LSE, puso una empresa de importación de bebidas alcohólicas, se enamoró, se casó y ahora está buscando la maestría para poder irse a vivir a otro lado. Como nosotras está estudiando finanzas y realmente fue un gran alivio que nos tocara de compañero porque después de un rato el hablar únicamente en inglés resulta cansado.

Al poco tiempo se unió a nuestro grupo Raml (se escucha algo así como Rami). Raml es el estudiante más grande del grupo (al menos en apariencia porque hay muchos traga-años, Benito por ejemplo se ve de nuestra edad y es bastante más grande), y viene de Palestina. La verdad es que formamos un buen grupo y a la hora del lunch nos fuimos a comer juntos. Esta vez gracias a Dios no regalaron sandwichitos (el del miércoles no me cayó tan bien que digamos…). Nos fuimos a comer a un lugarcito cerca de la uni y estuvimos platicando un buen rato, Benito nos platico muchas cosas de vivir en Londres, aunque como ya lleva un rato fuera de casa y extraña bastante, se cargó un poco hacia las desventajas de la ciudad y los beneficios que tendría en México. Por su parte, Raml nos contó algunas cosas de su país y su trabajo. Regresamos a las pláticas y después de un rato de varios temas de bla bla bla nos entregaron los horarios.

 La verdad es que están raros porque no tenemos el mismo horario cada semana. De momento lo único que se es que el 24 de febrero tengo examen y luego una semanita de vacaciones. Luego llevo otro bloque intensivo de materias (igual con horarios raros) y en abril otro examen. ¡Vacaciones largas! (2 semanitas). Otro bloque de materias, examen el 8  de junio y mi última semana de vacaciones del año. Otro bloque de materias,  examen el 27 de julio y en agosto comienza el periodo de tesis. También se supone que entre febrero y marzo tengo que escoger mi especialidad (si es que quiero una y no solo finanzas, pero en ese caso también tengo que escoger mis electivas). La verdad es que casi todas las opciones me atraen así que tendré que pensarlo mucho, pero por el momento yo creo que me inclino hacia fusiones y adquisiciones.

Ahora ha llegado el turno de que les platique de la “tarde de integración”. La última plática del día consistió en algunas dinámicas de integración  y en invitarnos a un barecillo a unas cuadras de la uni en donde habían hecho una reservación para la tarde disfrutando de la hora feliz (2x1). Llegada la hora salimos hacia el bar, guiados por uno de los chavos de administración. Aunque se supone que el chavo lleva un rato aquí y que ya conocía el lugar, pero aun así nos perdimos (un grupo de 25 personas) y dimos varias vueltas en el frío y preguntándole a todo el mundo, la verdad debíamos dar la impresión de un grupo de turistas despistados que habían perdido a su guía.

Ya por fin en el barecín  Eu y yo alcanzamos a sentarnos en los últimos dos lugares que quedaban porque, a pesar de que la reservación era para 40 personas, el lugar solo había asignado mesa como para 25.  Permítanme contarles un poco sobre el lugar. Se llama Kanaloa y resulta el más abrupto contraste que puede existir con la helada realidad que habíamos enfrentado mientras vagabundeábamos por la City. El lugar esta completamente ambientado en Hawaii, decoración, bebidas, temperatura del lugar (seguramente no estaba ni a 20, pero para alguien que se esta congelando afuera el cambio si es dramático) y el vestuario de meseras y baristas.

Pues bien, viendo el menú Eu y yo optamos por un coctel que se llamaba “Blue Bamboozle” que era algo con curazao azul y un toque de absinthe, estaba en £10.40, pero como teníamos el 2x1 yo hasta le dije a Eu que invitaba la ronda. Fuimos a la barra, pedimos, saco la tarjeta toda tranquila y oh sorpresa: ¡me habían cargado £20.80! Muy tarde fuimos a reclamar y nos explicaron que la hora feliz no era en el bar (como habíamos entendido casi todos) sino solo para los alumnos de la uni enseñando credencial. Con lo cara que salió Eu y yo estábamos decididas a que nos durara toda la noche. Omar (el niño de merca que le tira la onda a Eu) no paraba de reírse de nosotros por nuestra bebida cara con su Sol en la mano (al menos nosotras no habíamos pagado casi 60 pesos por una cerveza de 20). La verdad es que estaba bastante rica. Una vez que nos sentamos y toda la mesa tenía algo que tomar uno de los chavos de Kazajstán de nombre impronunciable propuso un brindis porque en su país festejaban alguna cosa que tenía que ver con la disolución de la URSS. Brindamos por Kazajstán, Palestina, Venezuela, Australia, México y España.

Todo iba bastante tranquilo, platicamos un rato con la chava de Venezuela que era una de las del grupo de administrador y luego con un chavo de la sociedad de alumnos que es ruso, pero ha vivido en Israel, Estados Unidos, Londres y en la ciudad de México con lo que  nos contó que se sentía todo menos ruso. De hecho vivió tres meses en la Condesa porque estuvo de intercambio un verano con la Salle dando clases de regularización de inglés cosa que nos dio mucho tema en común porque conocía la misma versión de la Condesa que yo. Ya para estas alturas del partido a mi ya nada más me quedaba un dedito de mi bebida azul, de broma les dije a Eu y a Omar que me valía que me lo iba a echar de shot. Mientras los dos se empeñaban con que no debía hacerlo paso junto a la mesa uno de los chavos del staff de la uni y ¡me lo tiró encima! ¡Qué frustración más grande! Ahí murió mi bebida de 10 libras. Lección: a la otra no consulto si debo o no tomarme el shot solo debo tomarlo.

El chavo se apeno mucho conmigo y empezó a pedirme disculpas. Pues ya que le decía la verdad… ¿me debes 10 quid en un coctel? Se sentó junto a mi, nos platico que es de Níger y nos dijo que si sabíamos donde estaba eso. Le dije que más o menos tenía idea pero que no estaba segura. Él se ofreció a compraros la siguiente ronda de bebidas si adivinábamos. Como único par de pistas medio inútiles nos dijo: hablamos francés y esta localizado centro-norte en el continente. En lo que nos contaba que lleva 9 años viviendo en Londres y todo lo agradable que es como lugar para vivir yo seguía pensando el asunto. Aun sin que hubiéramos adivinado el país nos dijo que pidiéramos, Eu pidió una cerveza mientras yo, como sabía que era staff y que a ellos les pagaba todo LSBF pedí una margarita sin remordimientos de conciencia. Seguimos platicando otro rato, como Eu apenas lo escuchaba me dijo que iba a ir con Omar que llevaba como 20 min haciéndole señas.  No se lo agradecí.

Y no lo agradecí por una razón, Adam, el chavo de Níger, estaba empezando a hacer notorio que me encontraba agradable. Yo la verdad si me sentí un poquito rara, todavía que es raro salir a un bar sin mi Tony y luego que me tire la onda un ¿nigerino? (Nigeriano es de Nigeria entonces no se exactamente que sea alguien de Níger). Yo traté de hacer obvio que estaba comprometida, como la conversación por más que intenté no se prestaba para mencionarlo me recargué en la mano para que notara el anillo, tomé la copa con la mano izquierda, literalmente me puse a jugar un poco con él y no entendía la indirecta. Después de un rato me pregunto que qué iba a hacer en la noche saliendo del bar, yo contesté que iba a ir a casa temprano porque tenía pendientes el sábado.

No puedo creer lo lenta que es Eu para captar miradas e indirectas, no solo cuando le tiran la onda sino las mías de auxilio que nunca vio/entendió. Al final lo único que me salvo fue que Adam se tenía que ir, pero se fue prometiéndome que me buscaría en la semana. Pero que necedad, si lo vuelvo a ver tendré que explicarle claramente las cosas. Ya que se había ido me integré al grupo de habla hispana, que es bastante extenso la verdad, y después de un rato decidimos ir a cenar en otro lado. El grupo de la cena quedó conformado por 5 personas, 3 de merca: David de España, Vicky de Austria (ella estaba en el grupo de habla hispana porque entiende bastante español ya que vivió 6 meses en Guadalajara) y Omar de México; y las 2 de finanzas éramos Eu y yo.

Como el hermano de David lleva viviendo aquí un buen rato, decidimos ir a Soho a cenar con él a un lugar que prometían era accesible. Tomamos el metro y llegamos a Joe’s Pizza. Jaime, el hermano de David, marcó para avisar que fuéramos pidiendo mesa porque él ya estaba de camino. Para facilitarle las cosas a Vicky la conversación era en inglés pero era fluida y natural como si todos estuviéramos hablando español. Pedimos unas hamburguesas con queso que tanto Jaime como David recomendaban como lo mejor del lugar. En lo que esperábamos Omar saco a relucir que Adam había estado muy interesado y Eu se vengó de mí por haberla molestado tanto.  Llego la hamburguesa y realmente supero nuestras expectativas, además no sólo estaba buena, ¡no íbamos a tener que lavar un solo plato por ella! Lo que la hacía aun mejor.

Después de comer la verdad es que ya estábamos todos medio fumigados pero Jaime insistió en que diéramos una vuelta por la zona para conocerla. Aceptamos y caminamos hacia el pueblo chinese (jeje alguna vez en un tour en Nueva York una audio-guía decidió traducir China Town como “pueblo chinese” y el nombrecillo llego para quedarse en mi mente). Ahí nuestro amable guía nos contó que si estamos en Londres y queremos buena comida china y estamos dispuestos a pagar por ella debemos ir a “the Golden Dragon”, aunque si queremos la mejor de la zona tenemos que fletarnos el peor servicio del mundo en un lugar llamado “Kwong Kei”. Por lo que entendí los que te sirven la comida te la avientan al plato como empleado malhumorado de cafetería escolar, pero vale la aguantarles el genio.

Pasado el pueblo chinese llegamos a un pub. Jaime insistió en que entráramos aunque no fuéramos a beber nada porque era EL IRISH PUB de Londres. Y así entramos por una pequeña puerta medio miserable por la que no das 3 pesos a un verídico laberinto. El lugar esta padrísimo, es un Irish pub hecho y derecho por donde lo veas, pero lo más curioso es que es ENOOOORME, entramos y bajamos las escaleras a una sala, esa sala conectaba con otras dos salas y unas escaleras subimos esas escaleras, entramos a otra sala que conectaba a otras varias, la atravesamos y llegamos a un pasillo, otra sala, otras escaleras, otra sala, otras escalera, otra sala, otro pasillo, otras escaleras y llegamos a la penúltima sala o la primera considerando que llegamos al otro lado de la calle que da a la puerta principal (donde no entra gente sino que parece solo salida pero es grande como el lugar). Ahí nos pedimos unas cervezas, subimos otras escaleras y llegamos a la última sala del lugar donde fuimos a sentarnos. El pub se llama Waxy O’Connor’s.

Y así sentados los 6 sucedió algo que me pareció de lo más gracioso. De repente en la música de fondo pusieron la canción de Asereje (una canción de un grupo de un solo éxito que probablemente recuerden). Pues resultó que no sólo conocíamos todos la canción sino también el ridículo bailecito que iba con ella. Así un grupo de 6 personas que no se conocen del todo puede comenzar una plática sobre música y darse cuenta que la globalización es una realidad. Además, Jaime resultó ser una especie de “Musicopedia” que sabía datos ociosos sobre cada cantante que salía en la plática. Por ejemplo, tal vez varios de ustedes ya lo sabían pero yo no tenía idea de que Julio Iglesias antes de ser cantante fue portero para el Real Madrid. En fin desde las Ketchup hasta las canciones de The Sound of Music (La Novicia Rebelde) pasamos alrededor de hora y media platicando tan a gusto como si lleváramos años de salir a pubs los viernes por la noche. Cuando nos despedimos fue con mucho gusto y con toda la disposición de repetir la experiencia. 

Sábado 14 de enero.- A pesar de que regresamos del Pub como 12.30 a la casa yo no me dormí hasta por ahí de las 2.30 así que levantarme a lavar ropa a las 9 am fue un verdadero fastidio. No se si me he quejado anteriormente del tema pero han de saber que lavar la ropa aquí es un problema, no por lavar sino por secar. La situación es que con lo horriblemente húmedo que es este clima aunado al frio de los mil diablos que hace la ropa puede quedarse colgada todo el día afuera ¡y no se seca! A estas alturas hemos utilizado toda nuestra creatividad e improvisado un tendedero nocturno en la cocina. La necesidad es la madre del ingenio. Ese es nuestro lema aquí. El resto del día transcurrió tranquilo como cualquier fin de semana aquí: lavar, cocinar, limpiar. Ese día empecé estas crónicas pero me dije, bah acabo de mandar otras el jueves, puede esperar… Craso error.

Domingo 15 de enero.- El domingo me apure para tener todo listo limpió y bonito porque a las 3 tenía una cita con Tony y mis papás para enseñarles el depa por Skype usando la señal una conexión de internet que puedes comprar por hora o un par de días que por algún motivo llega aquí a la casa. Mientras arreglaba todo Eu me platicó que Omar llevaba un rato insistiendo con salir. Como la verdad es que estar aquí ya nos tenía medio hartas, máxime cuando habíamos barrido y aspirado toda la mañana, acordamos que en vez de que lo mandara a volar le dijera que íbamos las dos (que señal más clara puede haber de no quiero contigo que decir que llevas una amiga a lo que quiere ser una cita). Quedamos con Omar a las 5. Pues por que no, como siempre ha de cumplirse la ley de Murphy hizo que a las 3 fallara la conexión esta que compré y fue imposible restablecerla por cualquier medio hasta que casi fueron las 4. Yo quería llorar, había estado arreglando todo tan emocionada como si fuera una primera cita o realmente fueran a venir. La verdad es que fue una pequeña decepción que la tecnología trajo a mi puerta pero al final se solucionó. Les enseñé lo que pude porque llegando a la cocina se pierde la señal del internet así que tuve que regresar para seguir platicando. No colgamos sino hasta algo así como diez para las 5. Ya se nos había hecho un poco tarde, pero pensamos que no eran más que 20-25 min en el metro así que no iba a estar tan mal.

Pero la ley de Murphy se empeño con nosotros ese día porque no solo salimos tarde sino que en Earl’s Court (La estación principal de la línea verde en donde hay muchos cambios de dirección dentro de la misma línea) hubo un problema con un tren que se quedó atorado en la plataforma y por primera vez nos tocó quedarnos atoradas en el metro. Fueron como 15 minutos perdidos en total. Si nos subimos a las 5, más 15 minutos de retraso más los 25 que son cuando pierdes conexiones llegamos a Hyde Park que era el punto de reunión prácticamente a las 6. Evidentemente ya estaba todo negro y el frio estaba bastante nefastito. Tuvimos que esperar a Omar un rato porque ya se había ido a buscar un súper para comprar algo de comer en lo que nos esperaba.

Cuando nos alcanzó decidimos dar una vuelta por el parque. Es increíble la noche (porque aunque eran las 6 para efectos prácticos era noche) estaba bastante obscura y el parque de repente si nos hacía sentir que estábamos caminando en Chapultepec a las 11 de la noche, pero la verdad es que estaba muy tranquilo, de hecho cuando llegamos al lago estaba lleno de patitos y cisnes que nadaban tan tranquilos como si fueran las 12 del día, incluso varios de ellos se acercaron con nosotros a la orilla. Intenté tomar fotos pero mi celular no tiene flash y la cámara no tenía pilas por lo que mis fotos no quedaron padres. Eu si tomó unas muy bonitas, en cuanto me las pase prometo subirlas. Pasada la primera emoción de ver cisnes y patitos en la noche acercarse a nosotros el frío y el hambre nos llevaron a buscar un lugar para comer. Caminamos hasta Harrods y ahí en frente entramos a comer en un cafecito tipo parisino. La decoración estaba preciosa, había calorcito y el menú prometía así que nos sentamos y cenamos de lo más a gusto. Nos quedamos ahí hasta por ahí de las 9 y regresamos a casa. Traté de seguir con las crónicas pero no me acuerdo porque pero nuevamente lo deje para el día siguiente…

Lunes 16 de enero.- A pesar de que el lunes no era aún nuestro primer día de clases quisimos aprovechar para ir a la universidad y hacer algunos trámites que teníamos pendientes, solicitar cartas, preguntar quien es el tutor asignado para que Eu enviara esa información a Conacyt y cosas por el estilo. De ahí nos pasamos a Picadilly Circus donde Eu pagó su pase anual de Oyster con descuento de estudiante (yo sigo verde de celos y negra de coraje porque la universidad aun no resuelve lo de la mía). Regresando a Southfields pasamos por a la carnicería y luego a la panadería y yo me compré un Muffin que me supo a gloria. Una cosa muy interesante es como cuando limitas ciertos pequeños placeres de la vida un rato, la satisfacción que obtienes de ellos cuando te los das es enorme. Un muffin de chocolate puede sonarles muy simple, pero siendo el primero que comí desde que estoy aquí, calientito y sin haber comido desde el desayuno fue el más rico del mundo.

Llegamos y como todavía teníamos que ir a comprar unas cosas a Southside no paramos mucho más que el tiempo suficiente para que yo me acabara mi muffin. La ida al mall fue como siempre, bobear un rato y hacer súper. Lo único relevante es que nos compramos una mascota de lo más adorable. La vimos ahí en el súper fresa del mall pequeña, tierna, con carita de llévame te seré útil en tu casa, no pudimos resistirnos y la trajimos. Se llama Cily y es una macetita de cilantro para tenerlo fresco en la cocina. Si podemos mantenerla viva y saludable un mes nos decidiremos a comprar otra plantita de menta o perejil, aun no lo sabemos bien.

Al volver a casa la verdad es que ni siquiera intenté escribir en las crónicas porque estaba trabajando como loquita ultimando detalles para el regalo de cumpleaños de Tony. Posteriormente cuando intenté empezar a escribir en ellas me avisaron que mi primo Octavito acababa de pasar a formar parte del grupo de angelitos que acompañan a Dios en el Cielo y como se podrán imaginar eso me puso triste y no escribí más.

Martes 17 de enero.- Me levante a las 6 am para poder marcarle a mi niño y cantarle las mañanitas, platicamos un ratito y luego los dos volvimos a dormir. Después de eso despertamos como a las 12, nos arreglamos desayunamos y decidimos ir a Wimbledon porque tanto Eu como yo necesitamos conseguir unas botas. Pasamos ahí prácticamente toda la tarde, entramos a todas las tiendas y descubrimos que aquí tener pie pequeño es un problema porque los números son en general de 5 para arriba. Dato cultural los zapatos son la misma talla en México y en UK ;) Al final solo yo compré algo y no fueron botas, fue un cuaderno multimateria muy práctico y papel plastificado para envolver ese y mi cuaderno pequeño de trabajo para que se vieran bonitos. Regresamos y me puse a envolver los cuadernos, luego a arreglar las cosas para mi oficialmente primer día de clases de maestría y aunque al final traté de escribir un poco en cuanto me dio la 1 decidí que dormir era mejor idea.

Miércoles 16 de enero.- ¡Primer día de clases de maestría! Pero queda para la siguiente crónica porque esta ya fue eterna.

¡¡Los quiero mucho!!

Besos,

Lau

2 comentarios:

  1. Amor, estoy super contento de que encuentres toda clase de amigos de todo el mundo y sobretodo, que sean tan amigables que puedan entablar conversaciones que pareciera que llevan años reuniéndose, ésa clase de amistades son las que vale la pena mantener.

    Me da en verdad gusto leer todas esas nuevas vivencias que estás teniendo y que nos compartes con todo el cariño que te caracteriza.

    Te amo con toda el alma y te deseo la mejor de las suertes, yo se que con esos buenos amigos y tu voluntad inquebrantable, podrás hacer lo que te propongas.

    Te amo

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  2. lau, me he dado una divertida leyendo tus cronicas. Me gusta que escribas todo con tanto detalle asi siento que estoy al dia en tus muevas experiencias, me ataque de la risa con el chon atorado.. y de como tu siempre te das cuenta cuando la gente se quiere ligar y asii... te mando un abrazote calientito para ese frio de por allá.

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